Albert Guinovart comprobó la estimación que se le profesa. La nueva obra es el tríptico mastodóntico "El Lament de la Terra", que expone sin problemas especulativos la música adecuada al apocalipsis de un planeta, su inercia intergaláctica una vez desierto y su ffeliz recuperación potencial. Música de un impactante lenguaje épico-cinematográfica que cita El canto de la tierra de Mahler, yuxtapone Stravinsky y Strauss y opta por la inmersión en el vitalismo de Copland y Bernstein.